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Tengo una Muñeca en el Ropero

SÍNTESIS ARGUMENTAL
Julián tiene que mudar su ropero, ese que usaba cuando era chico y en el que muchos de sus tesoros, secretos y no tan secretos, todavía están guardados: la pelota de fútbol, la camiseta de basquet, las revistas de Batman, la Barbie que le robó a su hermana para esconderla, envuelta en un buzo, en el estante más alto, porque jugar con muñecas, era algo prohibido.

A través de los objetos de la niñez que va encontrando, Julián reconstruye los momentos de su vida en los que tuvo que afrontar su homosexualidad frente a su familia y sus amigos.

Este espectáculo cuenta con el apoyo del INT

COMPAÑIA
Grupo de teatro Buenos Aires

AUTOR
María Inés Falconi

DIRECTOR
Carlos de Urquiza

EDAD A LA QUE VA DIRIGIDA
A partir de 15 años

CANTIDAD MÁXIMA DE ESPECTADORES
80 espectadores

DURACIÓN DEL ESPECTÁCULO
60 minutos.

IDIOMA
Espectáculo disponible en castellano


PRENSA

La Nación
 Mónica Berman 

Se trata de una propuesta para adolescentes, que son interpelados desde un tema complejo y desde una perspectiva cuidadosa que tiende a construir empatía con los espectadores.

Desde la dramaturgia se elige bien qué contar, qué no y cómo hacer el recorte de los acontecimientos. Lo que está puesto en primer plano, más que el descubrimiento de su sexualidad, es el hecho de revelarlo a sus seres queridos (la charla con el amigo es increíble y no hay que olvidar que Julián Sierra está solo en el escenario). Quedan exhibidos y saldados los prejuicios en escena.

La puesta juega en esta oscilación porque lo que cuenta es ficción pero el propósito de la obra no es ficcional: busca la convivencia armoniosa en la diversidad. Y si el teatro aporta su granito de arena, contando historias, revolviendo roperos, divirtiendo y conmoviendo, entonces, todos podemos soñar con un mundo un poco más igualitario.

Nuestra opinión: muy buena


Susana Llahí

La pieza estrenada recientemente es una muestra más del interés de la dramaturga por una franja etaria que hasta el momento no fue demasiado contemplada en el campo teatral de nuestro país. La estrategia discursiva de la pieza se apoya en el humor, humor en lo que se dice y cómo se dice. El discurso está lleno de pequeños detalles, simples en apariencia pero que en realidad conforman un tejido complejo que va de lo cómico a lo sentimental, de lo cotidiano a la profundidad de la lectura psicoanalítica. La puesta nos muestra una excelente dirección de Carlos de Urquiza. Un comentario especial para la actuación de Julián Sierra, fortalecido en su poética actoral por la continuidad en la línea de trabajo del “Grupo de Teatro Buenos Aires”, en este joven actor hay, sin lugar a dudas, una actitud de gran profesionalidad con la que logra optimizar todos los elementos que colaboran para la calidad del desempeño escénico. La pieza se torna en un material indispensable y muy esperanzador por la forma en que lo plantea y resuelve la concretización escénica.

Criticunder
Ariel Vega

Desde el comienzo Julián logra la empatía de un público que lo escucha con atención, ganando una complicidad que logra gracias a su carisma y a la forma de plantarse frente a la platea, casi como la de un amigo confidente. En la puesta despojada de Carlos De Urquiza sobresale la capacidad de Julián Sierra que, desde un anecdotario cargado de humor y algo de melancolía, se desdobla en personajes que recrea con mucha gracia y ocurrencia.

Promocionada como “una obra de temática gay para adolescentes y adultos”, la pieza de María Inés Falconi, despojada de prejuicios, se juega a contar una historia que identifica a muchos y que puede empujar a otros tantos a sacarse un peso de encima. Porque hay que saber que jugar con muñecas no le hace mal a nadie.